lunes, 12 de mayo de 2008

Smells

Espero pacientemente y por fin escucho ese sonido característico como de campana sorda, el elevador ha llegado. Rápidamente me colocó frente a las puertas para subir, a esa prudente distancia que uno tiene que dejar por si alguien quiere bajar. Se abren las puertas, no hay nadie, y doy el paso para subir al elevador, es en ese momento donde me llega ese tufo horrible, un olor hediondo a mas no poder, asqueroso, pero que reconozco inevitablemente.

Es el olor a humano.

Pinche olor que tenemos, digo los perros huelen a perro, los pericos a pájaro, y casi siempre todos los olores de los animales tienen que ver con el olor de sus excreciones, es decir cacá y miados, y con un poco de limpieza es más que suficiente para que el olor se vaya y ni quien lo note… pero el olor a humano es tan asqueroso, olor a humanidad encerrada, es el olor que tenemos en la piel y en el pelo… cuando somos unos pocos no hay problema, pero cuando son encerrados más de cinco individuos pareciera que nos estamos pudriendo de a poquito… es cuando ese caldo químico que es nuestro olor impregna todo…

Difícil que pasemos desapercibidos como especie para el resto del mundo animal… me pregunto si nuestro olor jugaría un papel primordial en nuestro ascenso evolutivo. Imaginen una cueva habitada por unos cabrones iguales a nosotros pero menos evolucionados, sin bañar. Cagando, miando, cojiendo y comiendo todo dentro de los mismos espacios cerrados. Ahora imaginen a un tierno tigre dientes de sable que muere de hambre, de pronto percibe un olor a lo lejos, sabe que es el olor del hombre, así que lo sigue pero a unos 20 metros de la entrada de la cueva, el olor ya es insoportable, el olor es tan fuerte y desagradable que el tigre prefiere irse a buscar algo de carroña que comer. La química básica al servicio de nuestra supervivencia. Si sería muy factible que nuestro olor haya sido una ventaja evolutiva, aún así, eso no le quita lo apestoso.

Después del tufazo entro al elevador y voy oliendo el caldo de unos 20 cabrones sudorosos que han subido antes que yo al elevador y que espirituosamente aún no se han bajado. Un perfume, un spray, ruda o lo que sea, por amor de dios, que alguien se lleve este aroma del infierno.


"si eh, ¿qué pedo con su aroma?"


2 comentarios:

GaBBy dijo...

Jajajajajaja... q asco!!!! jajajajajajaja y eso q no te subiste con Peli, Regis y yop un día en q un "zorrillo" acababa de dejar su estela!!! Nos lo fumamos enterito!!!! jajajajaja.
Bsito! :)

pepo dijo...

pues me he fumado, inhalado, tragado, atragantdo con algunos otros incluyendo los de la recién parida... así que experiencia en ese rubro tengo... ja
beso