martes, 8 de julio de 2008

Algo huele mal...

Hay cosas que definitivamente no entiendo.

Digo yo soy un tipo que puede ser muy prosaico y naco.

Crecí entre partes del cuerpo regadas entre el consultorio de mi papá y el refrigerador donde mis tíos guardaban biopsias para estudio. Todas las pláticas de la familia incluían alguna especie de fluido corporal o alguna descripción perfecta de la diferencia entre infecciones de todos tipos. Así que digamos no soy un tipo que se amilane con las cuestiones escatológicas y en muchas ocasiones soy yo quien empieza con los comentarios guarros. Aún así, tengo pudor y pues hay cosas que no hago.

Una de esas cosas que evito hacer es contestar una llamada al teléfono celular cuando estoy en el baño.

Me parece de muy mal gusto orinar y hablar con alguien al mismo tiempo, o peor aún estar cagando y tener una conversación entre pujidos. Ahora bien, si me parece de muy mal gusto hacerlo yo solo en el baño de mi casa, me parece inconcebible que alguien cagando en un baño publico conteste el teléfono mientras en el retrete de al lado alguien da el concierto de la obertura 1812 con todo y el disparo de los cañones.

Total que hoy, acudía al rito sagrado de ir al baño y pues como en algunas ocasiones sucede, había demasiada concurrencia ayudando a gasificar el ambiente, así que entre a contribuir con mi parte y cuando todos los cubículos estaban desbordando, un tímido timbre con alguna canción de amandititita sonó desde un teléfono celular. Alguien detrás de la puerta contestó con un tono de voz como si estuviera solo en la sala de su casa:
-Hoooola nena
-
-si, si puedo hablar, ¿que querías?
-
-si yo también te extraño
en ese momento la conversación es cortada por un pedo enorme que se escucha desde algún retrete
-si seguro, no te preocupes
como yo ya iba de salida, el excusado donde estaba empiezó con su típica voz de gárgaras al jalarle
-que si, ¿que paso que quieres?
El pobre hombre que se había tronado el primer pedo, seguro que tenía un problema estomacal y arremetió de nuevo con fuerza, en una sucesión de sopladitos.
- si nena, ya dime para que me hablaste, no hay problema
Otro pedo suena al fondo acompañado de otro retrete que es jalado dos veces.
- si ya te dije que si pero esta bien, ahorita que salga te marco
-
-si nena yo también te a..la última palabra es apagada por otro sonido tremendo emitido por un intestino cabrón que se escucha como ruido de fondo mientras atravieso la puerta para salir del baño.

cada vez que te hablo, la cago

1 comentario:

GaBBy dijo...

JAjajajajajaja y yo q pensé q solo en el baño de mujeres sucedían esas cosas!!! pior aún! cuando no se lavan las manos y después te prestan su cel para q hagas llamadas! jajajajaja Q ASCO!